Ipad Zavvi

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jul
19

Margaret, lo bueno se hace de rogar

margaret Margaret, lo bueno se hace de rogar

Tras un infierno de problemas legales y de montaje, finalmente Margaret (rodada en 2005)  llega a nuestras pantallas. No se trata de un film para todo el mundo, más bien diríamos que es una de esas películas tan solo apta para ciertos paladares cinéfilos muy particulares, aquellos que les gusta saborear una buena película durante sus dos horas y media de duración y sentirse totalmente absorbidos por sus creíbles personajes y la historia que nos cuentan.

Lisa Cohen, interpretaba por una soberbia Anna Paquin (que por aquel entonces todavía no había realizado True Blood), es una adolescente neoyorquina de diecisiete años que se ve involucrada accidentalmente en la muerte de una transeúnte arrollada por un autobús, hecho que cambiará su vida por completo. Margaret nos narra la posterior investigación policial del caso y el enrevesado mundo legal que se esconde detrás, en el que Lisa se implica, mientras a su vez debe hacer frente a los típicos problemas de la adolescencia, todo ello conduciéndola a la perdida de la inocencia. Kenneth Lonergan (Puedes Contar Conmigo) escribió el guión tras el 11S y hay varias referencias a lo largo del film, siendo el propio personaje de Lisa un simbolismo de los neoyorkinos recuperándose tras ser víctimas del desastre.

2011 margaret 013 Margaret, lo bueno se hace de rogar
Cabe destacar el excelente papel de J. Smith-Cameron en su rol como la madre de Lisa, con la que ésta suele discutir a menudo. También brillan con luz propia Matt Damon, que interpreta al profesor de geometría de Lisa, con el que tiene plena confianza, así como Jean Reno, como el novio de su madre. Mención especial para Jeannie Berlin, amiga de la víctima, con la que Lisa establecerá una curiosa relación, y para el incombustible Mark Ruffalo, en su escueto papel como conductor del autobús, que demuestra una vez más su talento.

Margaret es una película de pequeños detalles (tan solo se hace referencia al título del film en una escueta escena) y debe ser disfrutada con calma, a poder ser a solas, para así experimentar la realista obra de Kenneth Lonergan con total atención. Algunos dirán que tal vez resulta demasiado larga y lenta en según qué momentos; a nosotros nos pareció que el excelente montaje dura lo justo, ni un minuto más, ni un minuto menos (pese a que Lonergan no estaba satisfecho). Puede que no guste a todo el mundo, pero no dejará indiferente a nadie.