Ya se lo dije al señor Godoy, que dándome carta blanca a la hora de postear estaba cometiendo un gran error. Aunque yo también sea miembro de la generación de los 16 bits, mi aportación se centrará en profundizar en áreas del “frikismo” que no tengan relación directa con la industria del videojuego.
Había pensado en hacer un breve resumen de por qué me encuentro aquí escribiendo en gen16. Después de haber compartido más de 20 años de vida con Joan y no habiéndonos mandado a la mierda al terminar el colegio habiendo sabido mantener nuestra amistad al cabo de los años puedo decir, sin ponerme demasiado ñoño, que en la mayoría de momentos en los que gané friki-puntos, mochan estaba allí: desde las sesiones maratonianas a varias consolas y PCs a las quedadas para ver películas “de culto” (=frikis). Todas estas actividades se han convertido en tarea imposible, ya que recientemente me vine a vivir al otro continente para hacer de corresponsal en NY para gen16, y de paso investigar un rato…
Así que sin más dilación, estreno la sección “Una de cal y una de arena” con la intención de ir aportando una entrada sobre música, cine o tema de parecida índole, e ir intercalando un post que haga de contrapunto friki. Y cuando me refiero a friki, me refiero a frikismo harcore del bueno.
Empecemos pues, con el J-Pop…