
"Dame una monedita pal bus, colegui"
El co-fundador de Quantic Dream, Guillaume de Fondaumiere, no está muy contento con el mercado de segunda mano a pesar de entender el por qué de su existencia. “Hasta la fecha hemos vendido aproximadamente 2 millones de copias, pero por el sistema de trofeos sabemos que alrededor de 3 millones de personas lo han jugado. Esto significa que 1 millón de personas no han comprado el juego nuevo y por lo tanto nosotros no hemos visto ni un céntimo por él, con lo que hemos perdido aproximadamente entre 5 y 10 millones de euros”.
Por otra parte, de Foundaumiere entiende que la gente busque vías alternativas para hacerse con los juegos, ya que él cree que “los juegos son demasiados caros, tenemos que buscar el equilibrio adecuado en el precio de manera que cumpla las expectativas del consumidor, las del vendedor, el publisher y el desarrollador para hacer que este negocio funcione”. Por otra parte, considera que las ventas de segunda mano permiten que se vendan más juegos debido a los intercambios y los “vales”, aunque ha advertido que si en el algún momento los estudios y publishers ven que esto no es tan rentable como antes, lo más probable es que dejen de hacerse juegos retail y se centren más en el mercado online. Lo que seguramente no están teniendo en cuenta es la cantidad de personas que han dejado el juego a amigos. Esa gente también es el demonio personificado que intenta joder la industria, ¿no?


Ubisoft ha decidido eliminar el pase online de Driver: San Francisco. Para los que vivan en un universo paralelo y no sepan de qué va esto, la compañía había decidido incluir con cada copia del juego un código que nos aseguraba el poder jugar en el modo online; eso sí, si comprábamos el juego de segunda mano nos obligaban a “desbloquear” este modo pasando por caja. Al parecer, los códigos se habían imprimido de forma errónea en todas las copias, con los que las personas que se habían hecho con el juego precintado tampoco podían acceder a esta función sin pasar por caja.