El presidente de Nintendo habló hace poco con analistas e inversores de la compañía sobre el futuro de la empresa, y cómo Nintendo ve a la industria del videojuego en general. Uno de los temas que salieron a la luz fue el del cloud gaming, es decir, la idea de jugar conectándonos a la nube realizando “streaming” de los juegos. “Una nube es un intento de procesar la información en un servidor online, a diferencia de hacerlo en máquinas individuales que están al alcance de los usuarios. Lo que eso implica es que, partiendo de la base que la transmisión de información de la red nunca es del todo estable ni limpia, así que siempre habrá algo de latencia en recibir los resultados del input que acabas de hacer. Obviamente, hay algunos juegos en los que esa latencia o retraso no tiene ningún efecto negativo[...]. Por otra parte, con los juegos que requieren mucha interacción por parte del usuario, sobretodo los juegos de acción, el tiempo necesario para reflejar el resultado de apretar un botón en el mando y el framerate determina la fluidez de los movimientos. Esto significa que hay una clase de juegos que se podrían llevar a la nube, y otros que no”.
Razón no le falta. Imaginaos juegos de velocidad endiablada como Vanquish, Bayonetta o Ninja Gaiden, en los que los reflejos y la habilidad del jugador son la clave para avanzar. Un retraso de tan solo medio segundo puede resultar fatal para el jugador y, a la larga, convertir la experiencia de juego en algo realmente frustrante. “Hay muchas cosas que el cloud gaming no puede realizar por su propio diseño, pero este hecho no se ha comunicado de forma correcta al público, y me parece bastante raro que muchas personas afirmen que el futuro de la industria esté en el juego en la nube. [...] Naturalmente, nuestra idea es que las plataformas dedicadas a los videojuegos no desaparezcan, y tenemos como objetivo crear un futuro en el que no lo hagan”.