
Los hermanos Thémistecles y Fongor, unos héroes para nada corrientes.
Después de un tiempo de tener este apartado abandonado, he decidido resucitarlo para recomendar un cómic que llegó a mis manos hace unos días: Los practicantes del espanto, del francés Pierre La Police, autor que se esconde tras ese seudónimo para evitar que la gente lo señale por la calle y se aparte de su camino. ¿Por qué digo esto? Los practicantes no es un cómic normal y corriente, todo lo contrario, es un cúmulo de situaciones absurdas y surrealistas, personajes que mueren y resucitan porque sí e historias que no tienen el más mínimo sentido.
Cualquiera se espantaría al empezar a leerlo, y no es para menos, ya que si nos paramos a analizar las viñetas nos damos cuenta de que las únicas con alguna relación y sentido son las 4 con la que empieza la primera de las dos historias que engloban este tomo. ¿Por qué recomiendo que lo leáis? Porque es brutalmente divertido; lo he releído unas cuantas veces y me resulta imposible contener la risa cada vez que lo hago. Está claro que no es cómic para todos y que mucha gente tal vez no lo entienda, pero aquellos a los que les guste el humor absurdo y los personajes extravagantes se sentirán como en casa.
Una mente despejada y abierta son los únicos requisitos que se necesitan para poder disfrutar de Los practicantes del espanto; si conseguís meteros en ese mundo de locura que nos presenta el autor estoy seguro de que tendréis la necesidad de descubrir quién es el asesino de la bolsa de pus, además de pasar un rato en gran riéndoos de las idioteces que se ven en cada página. A quienes les sobren 14€ (cosa rara en los días que corren) ya sabéis en qué gastarlos.