Una vez más, Tomonobu Itagaki demuestra porqué tiene que ser adorado y amado hasta el fin de los tiempos. El padre de Dead or Alive ha hecho unas declaraciones conmovedoras: “me encerré en casa, empecé a beber durante el día y la noche mientras miraba Armageddon una y otra vez, escuchando sin parar la canción I Don’t Wanna Miss A Thing de Aerosmith”. ¿Qué fue lo que causó esto? Al parecer Tecmo se la metió doblada con la versión de Dead or Alive 2 para PlayStation 2.
Según comenta, su equipo tenía 2 meses y medio para realizar un port del título de lucha para la consola de Sony, que aún no había salido a la venta. “Todo el equipo, liderado por mí, estábamos luchando con todas nuestras fuerzas para conseguir una victoria. Desafortunadamente, el resultado no fue el que esperábamos”. Cuando la fecha de salida de PlayStation 2 se acercaba, el manager de ventas de Tecmo se acercó al despacho de Itagaki y le dijo si podía coger una copia del juego para probarlo y jugar un rato. “Le dije que claro, toma, y le dí una copia del juego que aún estaba bajo desarrollo. Pero nunca jugaron con ese disco. Lo llevaron a la fábrica para empezar el proceso de producción sin yo saber nada“. El responsable del juego admite que la compañía consiguió grandes beneficios, pero este hecho lo metió de lleno en un espiral de depresión. “Pensaba que dejaría el mundo de los videojuegos”, y fue entonces cuando empezó a llorar con Armageddon y Aerosmith, película que veía con su hija de tres años.
“No me importa lo que diga la gente: Armageddon y Aerosmith fueron los que me salvaron la vida, mi compañía, mis amigos y mi familia”. Con un buen par de cojones. Si es que hasta los más duros de la industria lloran.
(Fuente: Wired)